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Entrevista con Libardo Ochoa, Coordinador del Programa América Latina y el Caribe del CIAT

Noticias
20.08.2019

Agricultura Sustentable

The Good Growth Plan, o Plan para una Alimentación Sostenible, es el compromiso global que ha adquirido Syngenta, con el fin de trabajar en pro de una agricultura sostenible y así hacer frente a los crecientes retos alimentarios de la humanidad.

Este plan de sostenibilidad está compuesto de seis compromisos medibles y verificables, donde se incluye el aumento de la productividad agrícola en fincas, la mejora de la eficacia de los recursos utilizados, la renovación de los ecosistemas y la revitalización de las comunidades rurales.

Los resultados arrojados por la implementación del Good Growth Plan, serán auditados y publicados en el Informe de Sostenibilidad de Syngenta de 2015. Para tener resultados exitosos, Syngenta ha construido alianzas globales con diferentes actores, como una con Soil Leadership Academy con UNCCD y la expansión de relaciones con USAID y la Fair Labor Association.

En Colombia, se tienen alieanzas con Fedepapa, la Universidad del Bosque, CECODES y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

En el marco del 1er año de la implementación del Plan para una Alimentación Sostenible, Syngenta ha querido entrevistar a Libardo Ochoa, Coordinador de Programa América Latina y el Caribe del CIAT.

1. ¿Por qué para el CIAT es importante trabajar de manera conjunta con Syngenta a través del Plan para una Alimentación Sostenible?

Por diferentes motivos. El primero es que a pesar de tener Syngenta y el CIAT diferentes objetivos, tienen un mismo fin: El tema de alimentos, que los negocios sean sostenibles, una agricultura ecoeficiente.

Otro punto importante es la complementariedad, por ejemplo, los aliados como Syngenta hacen cosas que nosotros no podemos hacer, pues sólo llegamos hasta el tema de la investigación; pero para que las investigaciones nuestras tengan impacto, las tiene que usar alguien, tiene que ser útil y cambiar vidas y con gente como Uds. y como sus aliados creo que lo podemos lograr.

Un ejemplo de esto es el trabajo que Uds. han venido apoyando con Ecoaguas hace más de 20 años, el trabajo de las cuencas. Eso aterriza en el campo, aterriza con las familias, aterriza en las cuencas, y al final se logran objetivos que tanto Syngenta como el CIAT quieren. En este caso particular es el agua: que esté regulada, que haya suficiente agua para el riego, y que el negocio de la caña sea sostenible y que Uds. puedan seguir haciendo negocio con los cañicultores; por el lado de Syngenta.

2. ¿En qué consiste la alianza o el trabajo conjunto que se viene desarrollando entre el CIAT y Syngenta? O ¿qué puntos de trabajo en conjunto han identificado?

Con Latinoamérica no tenemos nada concreto aún, sólo ha habido conversaciones, reuniones. La propuesta que hicimos en su momento era que con Syngenta lo fuéramos armando en conjunto. Ahora, tengo entendido que Fundación Syngenta está financiando un proyecto muy importante con el CIAT en África, para el tema de fortificación de hierro del frijol. Pero aquí en Latinoamérica no tenemos nada.

¿Qué intenciones hay? En Centro América es el tema de trabajar frijol, ver qué materiales de frijol se van a sacar para el cambio climático, básicamente es para periodos cortos de lluvia, periodos largos de sequía y trabajar con materiales para que el grano sea aceptado en el mercado de Centro América. Básicamente es tipo de frijol seda, pero eso quedó parado, porque tengo entendido que hubo cambios de gente en Centro América por el lado de Syngenta, entonces no sabemos cómo vamos a seguir ahí.

Tenemos otros dos temas que hemos conversado en Centro América y es el tema de Recuperación de Suelos degradados, que allí estamos pendiente de pasarle un par de páginas que son sobre suelos de la Altillanura: recuperar suelos de muy baja fertilidad, volverlos agrícolamente más aceptables, más productivos; y el tercer tema es el de Ecoaguas, que es un trabajo en cuencas. Básicamente es ponerle números, medir impacto, ponerle indicadores y orientar mejor el trabajo que ya hace mucho tiempo viene haciendo Ecoaguas con el tema de mejoramiento de cobertura y reforestación de cuencas.

Se pretende saber que lo que se viene haciendo que es el impacto que eso ha tenido; no solo basta tener unos indicadores de cuántas hectáreas de cobertura nueva, cuántos árboles hemos sembrado, cuánto es la mortalidad de los árboles, cuántas especies; pero esto de la cobertura es un medio para, no es un fin.

Entonces lo que tenemos que averiguar es si lo que nosotros nos propusimos, que fue el tema de la regulación de agua y caudales y la posibilidad de agua de riego en verano ¿eso si se está dando?, ¿eso si ha mejorado? Entonces, de eso no hay ningún número, no hay nada que se pueda soportar científicamente. Esos son los temas que tenemos con Syngenta.

¿Cuáles son los resultados que se esperan obtener con el trabajo conjunto? 

De concretarse estos proyectos, se esperaría tener una alianza a mediano a largo plazo, aunque para cada caso es diferente. Por ejemplo, para el tema de frijol en su momento le propusimos a Nicaragua y a Manfred que estaba en Guate que mirábamos esto en diferentes fases.

La primera fase es ver qué materiales hay, evaluar los materiales que se tienen; porque de entrada Syngenta nos dijo que quería trabajar en mejoramiento de frijol, entonces nosotros le dijimos: de repente no hay necesidad de mejorar, de repente lo que hay que hacer es evaluar y ver si hay algo que sirva y que reúna esas características que tenemos y lo hacemos. Entonces esas serían como tres fases: uno, evaluación del material.

Si resulta algo, entonces adaptación de esos materiales y si no resulta nada de eso, entonces sería ahí si hacer un trabajo de mejoramiento. Estas tres fases no se hacen en menos de 7 u 8 años. En cuanto a la cuenca y la cobertura, también es a mediano y largo plazo; porque si estamos hablando de cobertura arbórea, de cobertura boscosa; pues a las especies arbóreas se les ven resultados en 8 a 12 años. Por otro lado, si estamos hablando de regulación de caudales y de calidad y disponibilidad de agua cuando hay mayor demanda, eso tampoco se ve en corto plazo, sino a mediano y largo plazo.

Finalmente, en cuanto a mejoramiento o recuperación de suelos degradados o de baja fertilidad, tampoco es de un año a otro. La idea con Syngenta era hacer un trabajo de investigación o continuar un trabajo de investigación que ya se tiene: mejorando suelos con forrajes y después volviéndolos, creando capa arable, creando mayor contenido de materia orgánica en el suelo y así volver suelos más agrícolas, con mayor productividad. Entonces ese es un proceso que en menos de 5 o 6 años no va a tener resultados. Entonces la relación con Syngenta la veo a mediano y largo plazo.

3. En su opinión, ¿cuál considera usted que es el principal aporte del Plan para una Alimentación Sostenible al desarrollo del campo en Colombia?

No conozco el Plan en detalle. En tema de agricultura sostenible, si hablamos de sostenibilidad, tiene que ser sostenibilidad para todo el mundo y tenemos que hablar de diferentes tipos de sostenibilidad. Esto tiene que ser buen negocio para el agricultor, porque si no hay agricultor haciendo negocios, pues no hay agricultor que le compre a Syngenta los productos; empezando por las semillas. También tiene que haber una sostenibilidad social y la sociedad o las comunidades deben aceptar o acoger las tecnologías ofrecidas; debe haber también una sostenibilidad ambiental porque si no es sostenible ambientalmente, se acaba el suelo y la finca, se van las producciones al piso y ya no es negocio; y socialmente se vuelve un problema. Entonces habría que hablar en términos de tres sostenibilidades y Syngenta le apuesta a este tipo de sostenibilidad.

4. ¿Qué otros actores o aliados considera usted que deben hacer parte del Plan para una Alimentación Sostenible y por qué?

Los productores, el Estado y sus instituciones, porque un cambio en política o la falta de la misma, es grave; entonces el negocio empieza a tener en entredicho su sostenibilidad económica, entonces el Estado también debe estar presente. También los agentes del mercado. Producción primaria, pues si producimos y no tenemos quien lo absorba, pues no tenemos nada. Incluir servicios, no solamente lo que tiene que ver con la parcela en la finca, sino que es mucho más complejo; mucho más ahora con una economía abierta y en un mundo tan internacionalizado, con unos medio de comunicación donde ya uno sabe a cómo se cotiza el azúcar, el maíz diariamente; cómo cambia el dólar. La información ahorita es tenaz, entonces uno tiene que tener un panorama mucho más abierto, porque todo eso afecta al negocio y al productor.

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